En León, hay vida más allá de la Calle Ancha: NEPTUNO EN EL PARQUE DE SAN FRANCISCO
Tal vez la mejor forma de ir descubriendo la ciudad de León sea empezando por una escultura que ha recorrido algunas de las partes más importantes de dicha ciudad.
Aunque la fuente de Neptuno se encuentra en la actualidad en el Parque de San Francisco, su localización original fue la Plaza de la Regla, justo en frente del edificio más icónico de toda la ciudad de León, la Catedral de Santa María de Regla. Erigida en el año 1789 por orden del recientemente coronado Carlos IV, en lugar de ser fruto del trabajo de un único escultor, esta fuente lo fue del de varios, entre ellos el toledano Mariano Salvatierra Serrano (1752-1808), responsable de la figura central de la obra, el dios romano de los mares Neptuno, sosteniendo con el brazo izquierdo su característico tridente y con el derecho una jarra, sentado sobre una roca adornada con algas marinas como si de un trono sé tratase y acompañado por un delfín; Isidro Cruela, quién se encargo de la parte de la fuente como tal y que ya se había encargado de varias fuentes de León que datan de la misma época; o Félix Cusac, a quién debemos la presencia de los cuatro pequeños tritones, cada uno en una esquina de la fuente, agarrando a un ganso por el cuello. Añadir figuras infantiles a esculturas públicas parece ser el sello personal de Cusac si se tiene en cuenta no solo su contribución a la fuente de Neptuno, sino también a la de otra fuente de León, la localizada en la Plaza del Grano.
Así, nos encontramos ante la peculiar imagen de una escultura neoclásica representando a un dios pagano de una religión que precede al cristianismo en frente de un edificio religioso del Gótico.
Pero esto no duro siempre, y en 1913 fue retirada de la plaza para pasar dieciocho años guardada en unos almacenes municipales. La razón dada para ello era que la estatua “impedía apreciar la belleza de la catedral”. Fue finalmente en 1931, durante la Segunda República, que la estatua volvió a aparecer en un espacio público, pero en lugar de regresar a su antigua localización, la escultura fue colocada no muy lejos de allí, en la Plaza Mayor de León. Ahora, en lugar de ser una escultura neoclásica frente a un edificio gótico, la fuente de Neptuno formaba parte de una de las construcciones más representativas del Barroco español, la plaza mayor.
Pero lo bueno no dura siempre, y en 1943 la estatua fue nuevamente desmontada y guardada en unos almacenes, aunque está vez permaneció menos tiempo allí, tan solo seis años. En 1948 la estatua finalmente es situada en su ubicación actual, el centro del Jardín de San Francisco. Cabe mencionar que el parque, el primero público de la ciudad de León, ya existía desde el siglo XIX.
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